lunes, 30 de marzo de 2015

Capítulo 9

Una vez que todos se alejaron lo suficiente, el castaño viró su cuerpo para ver al hombre más pequeño y pasó la yema de sus dedos por aquella tersa e hinchada mejilla, justo donde estaba ese enorme moratón con sangre seca, ojala y hubiese llegado antes de que magullaran la hermosa piel de Junsu, ese golpe tardaría en desaparecer.


— ¿Estás bien?
—Creo que… Estoy mejor que tú… —El pelirrojo sonrió sin que la  alegría llegara a sus ojos, le dolía ver al otro tan lastimado. —Te ves terrible.
—Siempre tan lindo, aumentas mi ego, kanni…


El mayor arrugó el entrecejo al ver dientes marcados en el níveo hombro de SU yaakhun, suyo, el jaguar gruñía en su cabeza por el hecho de que otro hubiese intentado marcar lo que a ambos les pertenecía.


—Junsu… Él te…
—No, llegaste justo a tiempo, gracias Changmin.


Sin poder contenerse un segundo más, el castaño estrechó  con suavidad al menor, lo que menos deseaba era hacerle daño, a él mismo le dolía y le temblaba todo el cuerpo así que tampoco podía emplear mucha fuerza en el abrazo, de todos modos era hermoso sentirse nuevamente vivo, pleno, sólo Junsu provocaba aquello.


—Maldición, te extrañé…. Y tuve tanto miedo de perderte… —Musitó con voz ronca y entrecortada. —Perdón, perdóname, por llegar tarde, por no haberte protegido, porque fui un estúpido…


El pelirrojo se quedó algo desconcertado por aquello, jamás había escuchado a Changmin tan…. Descompuesto… ¿Eso significaba que los sentimientos que en ese momento lo  inundaban eran de él? Remordimiento, amor, ansiedad, arrepentimiento, preocupación… Era lo que podía percibir pero también eso sentía  él, por desgracia no pudo analizar más ya que un fuerte calambre se extendió por sus extremidades, provocando que arqueara el cuerpo entre débiles gimoteos, de nuevo el golpe de calor y esta vez no se desvaneció, sólo fue aumentando más y más, a tal grado que la necesidad se convertía en dolor tortuoso e infernal.


—Ah.… D-duele…
—Lo sé, déjame aliviarte kanni


Changmin se cernió sobre Junsu y éste no pudo oponerse cuando sus muslos fueron separados, lo necesitaba… no sólo por su felina y la naturaleza, sino porque lo amaba, había extrañado sentir sus manos cálidas, el peso de su cuerpo sobre el propio, esa mirada llena de lujuria y afecto. Los recuerdos lo bombardeaban, uno tras otro, Changmin preocupado cuando cayó del árbol, Changmin burlón por su miserable intento de cocina, Changmin seduciéndolo lentamente y conquistando cada rincón de su ser.


—No llores Kanni…. —Junsu no se dio cuenta que lo estaba haciendo hasta que el otro lo mencionó. —Jamás te dejaré de nuevo… ¿Cómo podría alejarme de mi ángel? Mi Junsu, mi yaakhun….
—Lo sabes…
—Ahora llevo tu marca en mi cuello, perdí la cabeza cuando aquella vez que me mordiste no apareció pero al destrozar  el collar que me dio…
—Sé del hechizo y... También sé que Lee fue quien le dio a Victoria el…
—No me interesa ya eso… —Lo interrumpió Changmin llevando sus labios al hombro maltratado del pelirrojo y lamió el lugar donde estaba esa maldita mordida, el hombre más pequeño sólo pudo jadear y retorcerse en el suelo —Sólo me interesas tú ahora, Junsu… —Alzó el rostro para ver la expresión adversa. — ¿Acaso no puede sentirlo? Te amo… Con todo y baba seca en la boca, con la cara hinchada, con tierra por todos lados, aún después de que le ensañaste el culo a otro hombre, aun sabiendo que das asco cocinando…


Junsu no pudo contener una risilla y cubrió los labios del mayor con los dedos, se sentía tan feliz de haber escuchado aquel “Te amo” Sincero, verdadero.


—No arruines la confesión, Shim…  
— ¿Eso significa que me crees?
—No estaba seguro de si eran mis sentimientos pero si, puedo sentir tu amor. ¿Cómo podría dudarlo?
— ¿Ya no estás enojado? Porque estarías en todo tu derecho y…
— ¿Por qué hablamos de esto ahora? Estoy sudando como puerco y mi abdomen no deja de contraerse, fóllame ya.


Trataba de decirle que a pesar de que lo había herido con sus palabras y comportamiento en el pasado, lo amaba y quería dejar todo atrás, como sea Changmin había ido por él y ahora si estaba seguro que era porque lo amaba. ¿Quién en su sano juicio arriesga su vida por alguien a quien no ama?

—Que poco romántico eres… —El mayor hizo un pequeño puchero en señal de protesta. —Dime que me amas y te follaré…
—Ya sabes que lo hago…
—Lo leí, puedo sentirlo también pero necesito escucharlo de tus labios…
—Nhh… Fóllame y luego te digo… —Musitó el menor sonriéndole de un modo incitante.
— ¡Joder!


Changmin intentó mantenerse firme pero al bajar la vista por el hermoso cuerpo del menor, pudo ver ese pequeño agujerito apretado palpitar y humedecerse más ante su mirada, eso fue su perdición, se inclinó hasta que su boca estuvo sobre la contraria y rompió toda distancia que había entre ellas, quería besarlo con suavidad por lo maltratados que estaban eso labios voluptuosos y carnosos pero pronto ambos se dieron cuenta que eso no era suficiente para saciar la aplastante necesidad que los consumía y sus movimientos se tornaron más bruscos, el castaño no pudo evitar aplastar sus labios con fuerza sobre los de Junsu, y a pesar de que a éste le dolía, no se quejó, al contrario, abrió la boca y hundió la lengua en la cavidad bucal adversa, refregándola hambrientamente contra su igual, arañando con abandono la bien formada espalda de su yaakhun. El mayor no esperó más, no pudo, así que se enterró de un solo golpe en ese estrecho, caliente y mojado culo, Junsu gritó por el ardiente latigazo de placer que hizo tiritar todo su cuerpo, en el estado febril en que se encontraba era más sensible y receptivo a cada caricia, cada beso, estaba descontrolado, gruñendo y  lloriqueando en éxtasis cada vez que Changmin le clavaba la polla y retrocedía para volver a hacer lo mismo, una y otra vez, de manera brusca, desenfrenada.


—Te….. ¿Te duele? —Farfulló el mayor pero aun así continuó con el feroz vaivén.
—¡No! Oghh. ¡Más duro! —Berreó el menor. —Ahhh ¡Mierda! Reviéntame el culo…
—N…no sabes lo que dices… —El castaño sentía que estaba a punto de atravesar esa delgada línea entre el mínimo control y la total locura. —Estas lastimado…
—Tú también y ¡Me importa un carajo!
—Que yaakhun tan atento el mío, me siento afortunado…


Changmin rió y sacó su polla de aquél estrechó agujero.


—Pon…
— ¡No! ¿Qué haces? ¡Me retracto! —Balbuceó Junsu. —Si me importa, tú me importas, te amo.. Oh por favor, vuelve…
—…Estás loco como una cabra… —Susurró Changmin observando al menor con ternura. —Sólo iba a decirte que te pusieras en cuatro… Y esa ha sido la peor confesión de todas.
—Ya sé, pero enserio te amo… —titubeó. —Demasiado.
—Eso estuvo mucho mejor. —El más alto dejó un pequeño beso sobre esos hermosos labios y palmeó sus nalgas. —Anda, haz lo que te pedí.


De inmediato el pelirrojo se colocó sobre sus palmas y rodillas en el suelo, realmente era una vista preciosa poder apreciar esa espalda ancha, la estrecha cintura, el níveo y redondo culo, Changmin podría pasarse todo el día observando embelesado al más pequeño pero no había tiempo en ese momento, así que sólo se colocó detrás de éste y se enterró nuevamente en su pequeño hoyito de un solo envite, esta vez logrando llegar más profundo debido a la postura, Junsu lloriqueó debajo de su cuerpo pero cedió perfectamente bien al tamaño de su polla, amoldándose como si de un guante se tratara, el castaño no pudo contener el ronco gemido que escapó de sus labios ante lo increíblemente placentero que era estar simplemente hundido en el recto de su yaakhun. Unos segundos después, clavó la yema de sus dedos en los costados ajenos y comenzó a mover su pelvis hasta que esta chocaba de manera ruidosa y violenta contra esas bellas nalgas que con cada coalición se iban colocando de un color rojizo más y más notorio.

Junsu gimió agudamente al sentir que el mayor lo llenaba de ese modo tan desbordante y se aferró con fuerza al pasto que tenía debajo para no deslizarse hacía enfrente con cada embestida bruta, su falo chorreaba liquido preseminal del mismo modo en que cada vez sentía más y más húmedas sus paredes anales, a tal grado que sonidos pegajosos comenzaron a escucharse también, con la poca coherencia que mantenía, fue consciente de que poco a poco Changmin se iba a acomodando de tal modo que se cernía sobre su cuerpo y él tuvo que inclinarse más, hasta que su pecho y rostro quedaron sobre la hierba del lugar, también se vio forzado a separar las piernas para que su trasero bajara, por suerte tenía bastante elasticidad en sus extremidades y no era incomodo estar así, no cuando podía sentir el delicioso calor y sudor del pecho ajeno contra su espalda, seguro parecían dos animales en celo, esa era una postura común entre ellos.


—¡Ogh! Mierda… Te sientes… Tan bien… —Gimió Changmin con voz grave cerca del oído del menor, provocando que su piel se erizara. —Eres mío… Cada centímetro tuyo…


Los labios del castaño bajaron por la mejilla de Junsu hasta su hombro, llegando nuevamente al sitio donde Siwon lo había mordido y comenzó a lamer esa piel inflamada y maltrata sin dejar de mover la pelvis, saliendo con lentitud y adentrándose con violencia en el ano adverso de manera reiterada y continua.


—S-si… Tuyo…


Junsu levantó la cabeza hasta que su nuca tocó parte del cabello del otro, ante ese movimiento, Changmin lo atrajo por la barbilla, logrando que ambos pares de labios pudieron hacer contacto, lamentablemente no pudieron besarse bien, lo único que pudo hacer el pelirrojo fue exhalar pesadamente contra esa húmeda y caliente cavidad al mismo tiempo que el mayor lamía descuidadamente todo lo que podía tocar con la lengua, aunque no toda la humedad que sentía Junsu alrededor de la boca era por la saliva contraria sino por la suya, extrañamente estaba salivando demasiado pero a Changmin eso parecía volverle loco porque succionaba todo lo que podía. Abruptamente, la lengua y labios del castaño fueron reemplazados por sus dedos y él no dudo en introducirlos en su boca, chupándolos con ansiedad y empapándolos de la humedad de su cavidad.


—Así… ¡Carajo! Imagina que es mi polla…


El menor  continuó degustando esos dedos largos pero se detuvo abruptamente al sentir el aliento agitado de Changmin contra su cuello, todas sus extremidades se tensaron en señal de expectación y un bramido tembloroso y ruidoso brotó de sus labios cuando el mayor lo mordió, hundiendo con fuerza los dientes cerca de su yugular, un torbellino de sensaciones lo sacudió de pies a cabeza, electrizando todo a su paso, apretando y estrujando fieramente algo en su abdomen que lo hacía delirar de placer, gritó hasta casi quedarse afónico y se derramó con furia sobre el suelo,  un par de lágrimas resbalaron por sus mejillas cuando el grado de éxtasis fue aumentando más y más en oleadas que lo arrasaban y no se detenían, una tras otra, golpeándolo hasta que temblorosamente se desplomó sobre el suelo, lloriqueando roncamente, sin poder hacer otra cosa más intentar no morir ahogado, ni siquiera fue consciente del momento en que el mayor se corrió porque estaba totalmente atontado, fuera de sí.

Changmin liberó un graznido enronquecido al sentir esa descarga impetuosa de gozo, todas y cada una de las veces en que había estado con Junsu, el placer era delirante pero esta vez sobrepasaba a las demás, con que eso se sentía cuando mordías y eras mordido, en momentos como ese odiaba a Victoria por haberle negado la oportunidad de haber experimentado aquello desde la primera vez que Junsu lo mordió, fue tan.. repentino todo aquello, de un momento a otro ya estaba llenando ese precioso culo con su esencia mientras seguía embistiendo como animal, no se detenía la cantidad de semen, era la corrida más larga y placentera que había tenido, tanto que hasta su semilla resbalaba por los muslos ajenos, desbordando aquél apretado agujerito que no dejaba de pulsar, absorbiéndolo como si de una aspiradora se tratara, tuvo que apoyar sus palmas en el suelo, temblando sobre el cuerpo del más pequeño, jadeando áspera y agitadamente, no pudo hablar hasta que su orgasmo finalizó por completo.


Ka…nni… ¿Estás bien?


El pelirrojo resolló un par de veces, el alivio era increíble ahora que por fin Changmin se había corrido en su interior, sólo tenía que recobrar el aliento para poder hablar.


— ¡Joder! Nhh… Casi me matas…
—Eso subiría mi ego por las nubes si no hubiese sido la naturaleza la que hiciera todo el trabajo…


Junsu rió quedamente y se mantuvo tumbado sobre el pasto, con los ojos cerrados, fue hasta que sintió la lengua de Changmin por sus muslos que los abrió de golpe, tensando su cuerpo.


—¡Eres un asqueroso!
—¿Ese temblor en tu voz es de repulsión? —Cuestionó el mayor con una sonrisa pervertida que el menor no pudo ver y deslizó su lengua hacía arriba con mucha lentitud. —¿O de excitación?
—L-lo primero… Por supuesto…
—En ese caso tal vez debería detenerme…


Changmin presionó la lengua contra la entrada del menor, sintiendo el sabor de su semen, y habría seguido pero recordó algo muy importante, así que se incorporó y le dio la vuelta al pelirrojo tal vez con algo de brusquedad.


—Junsu… hay algo que…
—¡Aish! Siempre tiene que ser a tu modo… ¡Si! ¡Quiero que sigas!
—No es eso…
—Vamos… Lame tu semen de mi culo…
— ¡Maldita sea Junsu! Ahora no, debes…
—¡Claro! Primero me calientas y ahora me das el cortón… —El menor frunció el ceño e iba mandar a la mierda a su yaakhun pero algo se removió en su abdomen de una forma… No dolorosa ni caliente pero sí bastante incómoda. —¡Oh! que…
—Eso trataba de decirte… Es el cambio…


El castaño sostuvo a su temblorosa y nerviosa pareja entre sus brazos, el más pequeño se retorció y se quejó cuando sus huesos comenzaron a tronar de un modo que hasta a él le puso los cabellos de punta.


—¡Changmin!
—Aquí estoy Kanni, todo saldrá bien…
—Tengo miedo… —Farfulló Junsu arqueando ferozmente el cuerpo mientras éste comenzaba a transformarse.
—No temas… Sólo… No olvides que te amo… Soy tuyo... —El mayor besó la frente sudorosa del pelirrojo. —Tienes que volver a mí…


Junsu escuchó esas palabras a pesar del tronar bestial en sus oídos, no entendía por qué el tono de voz de Changmin era tan alarmado ¿Acaso podía morir? Volvió a retorcerse en el piso, escuchando y sintiendo sus huesos cambiar de lugar y romperse, dolía pero no en extremo, era más la aprehensión y el miedo a lo desconocido, sus dedos se aferraron con fuerza a los hombros desnudos del mayor y esperó con impaciencia a que todo aquello terminara, podía sentir claramente cómo su cuerpo iba cambiando hasta que ya no pudo sostenerse más del otro hombre, y cuando finalizó el cambio, Junsu se vio irremediablemente atrapado dentro de su felina.

Changmin observó a la hermosa hembra con pequeñas huellas rosadas en su espeso pelaje, no le sorprendió que fuera una jaguar, recordaba que Bliss les había dicho que uno de los padres de Junsu y Jae era un jaguar, el otro un leopardo. La hembra saltó de sus brazos y estrechó la mirada en su persona con algo de recelo, no desvió la vista, de hecho no podía apartarla de aquellos ojos brillantes y penetrantes, se preguntaba por qué no corría, eso era lo normal en esos casos, la felina corría, el felino la perseguía y si ella lo rechazaba, tenía que alejarse y esperar que volviera.



<<Deja de darle vueltas y transfórmate>>
<<Ohg… Si, claro patrón >>



Su vista se mantenía totalmente centrada en el humano, esperando con impaciencia que dejara salir a su compañero, y cuando por fin lo hizo, no corrió como se supone que era su naturaleza, sino que trotó con un ritmo muy suave hacía los árboles, comenzando a frotarse en ellos para dejar su olor, tentando al enorme jaguar que no se perdía detalle de lo que hacía. Poco a poco el macho fue acercándose, no parecía creer del todo que ella no estuviese huyendo de él, casi era gracioso ver sus bigotes moverse con confusión. ¡Machos! Se dio la vuelta y comenzó a mover su trasero para tentarlo, aunque cuando el jaguar se acercó de más, no dudo en gruñir y lanzar un zarpazo, tampoco se lo pondría tan fácil.

El macho retrocedió y le gruñó con clara incomprensión y ella lo volteó a ver sobre el hombro para luego echar a correr, de inmediato su pareja comenzó a perseguirla, acercándose sólo lo suficiente para marcar territorio, de ese modo ningún otro felino se le acercó, no era como si realmente le importara, el único que le interesaba era quien la seguía. No sabía cuántas horas llevaban corriendo cuando escuchó la voz de su humano. 



<<¿Dónde estoy? >>
<<En mi mente…. ¿Sabes? Si hay algo que los animales tenemos y debo mencionar que ustedes carecen de ella, es la lealtad, después de lo que tu hombre y mi pareja hicieron por nosotros… No puedo ponerles las cosas tan difíciles >>
<<No entiendo >>
<<Debería costarte ser una voz fuerte en mi cabeza, te estoy permitiendo tener el control de mi cuerpo también, no todas las felinas hacen esto, te aseguro que la de tu hermano tampoco. >>
<<En ese caso…. Gracias>>
<<También tiene que ver tu carácter, eres muy noble, es obvio que no quieres hacer sufrir a ese humano aunque se lo merecería… >>
<<No, no quiero…. Lo amo…>>
<<Lo sé. >>



Abruptamente el jaguar se lanzó sobre ella y no pudo seguir con la conversación, ambos rodaron por el suelo y se desencadenó una pequeña pelea por el dominio aunque realmente ninguno buscaba herir al otro, simplemente se rasguñaban o mordían con suavidad, estaban bastante conscientes de las heridas que los dos tenían. Después de varios minutos, el felino logró sujetarla por el cuello, sin apretar los dientes sobre su piel, al contrario, comenzó a lamerla mimosamente y  no pudo resistirse más, también empezó a bañarlo con la lengua, sobre todo los lugares donde la sangre ensombrecía el pelaje del macho, después de eso se echó sobre el pasto, dócilmente, permitiendo que el enorme jaguar se montara sobre ella. La copula fue ruidosa, por lo menos por parte de ella, como era común en esa especie, el macho únicamente resollaba y fue cuando por fin dejó ir el semen dentro de su cuerpo que el ritual estuvo completado, por fin eran pareja de vida, humanos y animales.


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Changmin se removió con pereza al sentir unos labios juguetones en su cuello, extrañamente se sentía  como nuevo ¿Acaso todo había sido un mal sueño? ¿Aún estaba con Junsu en su cabaña? No… no se sentía como la cabaña. Abrió los ojos con mucha lentitud y sonrió al encontrarse un par de hermosos y familiares ojos casi sobre su cara.


—Hola, precioso… —El mayor entrecerró los ojos. —Un segundo… ¿Dónde quedó el golpe de tu boca?
— ¿Cómo?
—Aquí —El castaño presionó los dedos en la comisura del labio superior del pelirrojo. —No hay nada.
—No sé, desde que desperté me di cuenta que nada dolía en mi cuerpo, tú tampoco estás herido…


Changmin tocó su cuello que era el que más le dolía anteriormente y ya no sintió la carne desgarrada, estaba totalmente sanado.


—Debe ser por la famosa profecía. ¿Notaste que Jaejoong y Yunho también se curaron?
—Sí, me di cuenta, Lee nos contó acerca de eso, no recuerdo bien como iba la frase pero él creía que tenía que ver con JaeJae y conmigo por tener hembras a pesar de ser hombres, mencionó también beneficios…
—Como la fuerza y propiedades curativas…
—Eso y poder parir…
—Lo sé, tu abuela nos lo dijo. —Changmin deslizó su vista hasta el abdomen del menor. —Es tan raro que eso sea posible pero… me encantaría formar una familia contigo.
—Y a mí a tu lado. —Junsu sonrió con ternura pero pronto entornó los ojos. —¿Por qué mencionas a mi abuela ¿Has hablado con ella?
—Oh eso… Ella está en Balam y…
—¿¡Mi abuela esta aquí!? ¿Por qué no me lo dijiste antes?
—Porque me partieron la madre, luego tuve que follarte y ahora voy despertando. —El castaño entrecerró los ojos al notar que no había ninguna marca en la cadera de Junsu, ni en la suya, que raro.
— ¿Tuviste que?
—Lo necesitabas kanni, pero sabes que te amo y te deseo todo el tiempo…
—Mmm… ¿Qué es kanni? Siempre quise preguntártelo.
—Conejito… Arrugas la nariz como uno.
—¡Mentira! —Junsu abultó su labio inferior y movió su nariz inconscientemente.
—¡Ahí esta! Justo así… Un tierno conejito. —El mayor rió cuando el más pequeño le dio un golpe suave en el pecho.  —¿Quieres ir a casa ya?
—¿Te refieres a la cabaña?¿Juntos?
—Así es, no pienso volver a dormir una sola noche más sin ti.
—¿Qué hay si me niego a ir contigo?
—Te secuestro y te follo hasta dejarte tan exhausto que no podrás caminar, cuando te recuperes volveré a hacer lo mismo, una y otra vez, así jamás podrás irte.
—En ese caso me reúso totalmente a ir contigo.
—Eres un pequeño pervertido. —Changmin se acercó al menor y dejó un sutil roce de labios en la nariz ajena. — Se me ocurren un par de cosas que puedo hacer justo ahora para convencerte de ir conmigo…
—Muy tentador pero no necesitas convencer, quiero ir a ver a mi abuela.
—Pero no tenemos ropa, pensemos en una solución, mientras tanto…


El castaño se acercó  a besar esos abultados labios pero Junsu lo esquivó.


—Podemos ir transformados en felinos ¿No?
—¡Joder! Creí que no pensarías en eso… —Changmin suspiró resignado y se puso de pie. —Bien, vamos…


El pelirrojo también se levantó y le dio la espalda al más alto, cuando estaba a punto de transformarse, Changmin lo detuvo con una pequeña exclamación y de inmediato volteo a verlo, cuestionante.


—Qué…
—Se te ve jodidamente sexy..
—A qué te…
—Mira mi espalda, seguro está ahí también.


El mayor se dio la vuelta y la vista del más pequeño se clavó en su espalda baja, casi llegando a las nalgas, ahí había un pequeño símbolo, como un tatuaje… Era idéntico al que su hermano tenía en la cadera.


— ¿Tengo uno igual? ¿En el mismo sitio? ¡Es hermoso!
—Así es… Aunque en el culo te habría quedado mejor.
—Pues… yo creo que donde está se ve de puta madre… —Junsu mordió su labio inferior, viendo la espalda ajena, tan… bien formada y musculosa. —Oh mierda…


Changmin inhaló el dulce y adictivo olor del deseo de su kanni.


—¿Sabes? —Lo acechó lentamente, arrinconándolo contra un árbol. —Tu abuela no irá a ningún lado.
—Mmm… Creo que tienes razón… —Junsu rodeó el cuello del castaño con ambos brazos. —Puede esperar… Házmelo…
—Con mucho gusto, nene.



3 meses después.


Yunho mantenía su palma sobre el abdomen ya bastante abultado de Jaejoong, acariciando por encima de la ropa con mucha suavidad, esperaba ansioso un pequeño movimiento que no parecía tener intención de llegar. Era relajante y preciada esa tranquilidad que se presentaba hasta ese momento, después de la muerte de Changyu a pesar de que todo estaba en paz, siguieron días cansados y llenos de trabajo debido a que en la reunión que había tenido lugar tres meses antes, se acordó que Balam y Pangui se unificarían porque en primer lugar, la mayoría de los habitantes habían sido miembros de Balam antes de la muerte de su padre, en segundo porque Changmin no quiso ejercer de alfa y Yoochun se había ido a recorrer el mundo,  no tenían muchas opciones.

Habían tardado casi dos meses en construir chozas para los habitantes de Pangui en Balam, al principio el moreno pensó que no funcionaría porque creía que muchos lo odiaban por lo ocurrido en el pasado pero al parecer no fue así, simplemente habían estado resentidos al principio pero cuando lo pensaron mejor y quisieron volver no pudieron por miedo a Lee, afortunadamente ahora todo estaba en orden, una unidad sin rencores y en completa armonía que lo respetaba como su único y supremo alfa.


—Yunnie… ¿Deberíamos hablarle a Yoochun? —Cuestionó Jaejoong con notable preocupación en su voz- —Hace una semana que no se reporta…
—No creo que sea necesario mi amor, seguro ha de estar atendiendo a Eun Hye. —Susurró Yunho con una sonrisa pícara. —Tú mejor que nadie sabes lo difícil que es el la etapa antes al cambio para quien tiene una hembra en su interior.


Un mes después de su partida, tuvieron noticias de Yoochun, al parecer encontró a su yaakunah en un asentamiento de Norte América, gracias a la tecnología estaban constantemente en contacto con él y se veía muy feliz, seguro vendría muy pronto aunque no por mucho tiempo ya que tenía responsabilidades de alfa (sin serlo aún) en Naguit, un clan poco numeroso conformado por leones, leopardos y uno que otro tigre, por lo último que les había platicado Yoochun, su compañera fue la líder del asentamiento a la muerte de su padre, pero aunque nunca quiso admitirlo no podía sola y los demás no la reconocía del todo como alfa porque ni siquiera había tenido su primer cambio, fue hasta que Park llegó que todo se había ido acomodando poco a poco, claro que Eun Hye aún se negaba a reconocer que necesitaba de Yoochun y eso a él parecía encantarle.


—Sólo espero que pueda estar aquí para el parto, prometió que vendría…
—Esperemos que así sea, es más, tal vez por eso no ha dado señales de vida, probablemente ya viene para acá, según Nira el embarazo de Bonwa fue de 5 meses contigo y 7 con Junsu, tú tienes casi 6.


Nira había sido quien ayudó a Bonwa tanto en el parto de Jae como de Junsu, era una mujer bastante grande de edad pero muy sabia, ella les había asegurado que no había nada que temer, el parto no era muy difícil, lo peligroso pasaba después de los tres primeros meses de embarazo, aún así ambos se sentían bastante nerviosos e inquietos al respecto.


—Yunho… —Jaejoong se volteó entre los brazos de su pareja y lo observó con claro aprehensión en sus hermosos ojos caoba. —Saldrá bien ¿Verdad?
—Por supuesto que si… —El líder volvió a deslizar la mano hasta el estomago de su rubio. —Pronto tendremos un hermoso o hermosa bebé en brazos…
—Amor, llevas una hora con tu mano en mi abdomen. —El rubio sonrió y deslizó su diestra hasta posarla sobre la ajena. —Es más, creo que ya  hartaste a nuestro hijo, siempre que tocas mi panza es porque quieres que se mueva…
—Es que… Es fascinante sentir los golpecitos, para ti tal vez no es la gran cosa porque puedes disfrutar de ellos todo el tiempo.
—Tampoco disfruto todo el tiempo, sea niño o niña será futbolista, pega con fuerza… —Jaejoong se removió perezosamente y se acercó más al cuerpo de Yunho en la cama, aunque la paz del momento terminó cuando olfateó. —¡Ay no!
—Hay que decirles que no estamos… —Susurró muy bajito Yunho en el oído del más pequeño.
—Es demasiado tarde… Tal vez ya nos oyeron…
—Eso sería bueno, así sabrán que NOO son bienvenidos. —Lo último lo dijo a propósito con un tono alto de voz.


15 minutos después tocaron la puerta y Yunho no tuvo de otra más que levantarse a abrir, no sin antes dejar un beso en los mechones rubios de su yaakhun y otro en su estómago.


—Eso fue muy descortés. —Fue lo primero que dijo Changmin mientras entraba como si la casa fuese suya. —Hasta trajimos pastel. —El más alto se acercó a su alfa para susurrar. —No lo coman o pueden mor… ¡Auch!


El pelirrojo se abrió paso en la morada de los líderes de Balam con mucha dignidad después de haber golpeado la nuca de su pareja y puso el pastel en las manos de Yunho.


—No le hagas caso, quedo muy bueno… Voy a ver a Jaejoong y a mi sobrina.
—Es sobrino… —Susurró el castaño arrastrando las palabras.


El más joven de los presentes bufó e ignorando a su yaakhun, fue casi corriendo a la habitación, Changmin rió, adoraba hacer enojar a su pareja y después contentarlo diciendo cualquier tontería o follándolo, en especial lo segundo.


—¡Jaejoong! ¿Cómo estás? ¿Aún puedes caminar? ¿Te ha bajado la presión? ¿Has comido adecuadamente?... Se te…
—¡Dios, alto! Te pareces a la abuela, estoy en perfectas condiciones…

                                                
Junsu guardó silencio un par de segundos pero casi enseguida siguió con el ataque de preguntas.


—¿Tienes hinchados los pies? ¿Quieres un masaje?
—Uh… Eso suena bien, acepto el masaje.


El pelirrojo se acercó a su hermano pero no tocó sus pies, sino su abdomen, y nada más poner la mano en éste, recibió un pequeño golpecito de su sobrina ¡Sii! Sobrina.


—¡Me pateó!
—¿Qué? ¡Eso no es justo! —Se quejó Yunho entrando a la habitación con Changmin y como el hombre maduro que era caminó hacía su rubio y apartó sutilmente la mano de Junsu. —Vamos pequeño, un golpe para papá también.


Todos los presentes esperaron pero no ocurrió nada, el estomago de Jaejoong continuó inmóvil.


—¡Mierda! Mi propia sangre me odia.
—Yunho… No digas palabrotas frente al bebé.
—No te pongas triste alfa… —Lo animó Changmin con unas palmadas en la espalda. —Seguramente mi sobrino está totalmente familiarizado contigo y es cuando siente un calor extraño que se sobresalta…
—Min tiene razón, Yunho... —Junsu asintió varias veces. —Mi sobrina sabe que eres su padre y te ama ¿Cómo podría odiarte?


Yunho suspiró sin hacer otro comentario al respecto y fue a sentarse junto a Jaejoong, apoyando la espalda en el respaldo de la cama mientras el rubio hacía lo mismo pero en su pecho.


—Aún quiero ese masaje, SuSu.
—Ohh… ¡Claro! —Exclamó el pelirrojo animado y prosiguió a consentir a su hermano mayor.


Changmin observó cómo Jae se acurrucaba más contra su alfa y éste lo rodeaba amorosamente, acariciando la parte baja de su abdomen distraídamente, su mirar se desvió después a su ángel, que masajeaba los pies de su hermano con una enorme sonrisa en el rostro, al ver a Jaejoong y Yunho así no podía evitar desear estar del mismo modo con Junsu, acurrucados en la cama, acariciando esa pancita abultada por uno de sus hijos, esperando que se moviera así como lo hacía su alfa… Sería hermoso. Al parecer su pelirrojo sintió que tenía los ojos clavados en él porque que volteo a verlo, Changmin no supo bien que vio en su mirada pero se sonrojó y desvío la vista, adoraba eso, a veces Junsu era tan puro e inocente. Sonrió y se acercó a su yaakhun, de inmediato lo rodeo desde atrás y pasó la yema de los dedos por su estómago, el cuerpo del más pequeño se tensó de inmediato, había entendido su mensaje, y por la sonrisa que alcanzó a ver en esos perfectos labios, no le desagradaba la idea.


—A todo esto… —Comentó Jaejoong haciendo que Junsu centrara su atención en él. —¿Dónde está la abuela?
—Explorando, ya la conoces… Arrastra a los pobres hombres mayores de esta aldea a todos lados. —Dijo Junsu rodando las pupilas. —No sé cómo le hace para lograrlo.
—¿Cómo no sabes? —Cuestionó Changmin incrédulo. —Es una mujer hermosa, hasta yo la seguiría si tuviera su edad. —Rió cuando Junsu le dio un codazo en las costillas y lo apretó con más fuerza ya que el menor intentó alejarlo. —Bromeo, mi amor… Pero es verdad que es una mujer muy guapa, todos suspiran por ella aquí.


A continuación surgió una plática trivial acerca de la situación de Pangui y Balam conviviendo, también Junsu propuso cambiar el nombre del asentamiento a Bangui pero fue el único que creyó que esa idea era genial, y fue hasta que un olor familiar inundó las fosas nasales de los cuatro que se callaron abruptamente.


—¡Oh Dios!
—¡Es él!
—¡Esta aquí!
—¡Yoochun!


Diferentes exclamaciones brotaron de los presentes y Junsu fue el primero que salió, seguido de cerca por Changmin, Yunho tuvo que esperar a Jaejoong  porque no podía levantarse sin ayuda.


 —¡Espera Junsu! —Changmin sujeto por el brazo al menor que ya corría hacía la selva. —Podría ponerme celoso por esa reacción extremadamente animada.
—¡Oh vamos! ¡Es Yoochun! Quiero saber si está bien, quiero ver si viene con su pareja, quiero conocerla..
—Muchos “quiero”


Changmin frunció ligeramente el ceño y en un arrebato posesivo, jaló al pelirrojo por el brazo, aplastando sus labios sobre los ajenos en un beso demandante y agresivo.


—¡Mpgh!


Junsu intentó liberarse pero le fue imposible porque Changmin lo atrajo con fuerza por la espalda, impidiéndole moverse, el más pequeño gruñó furioso por aquél estúpido comportamiento de su pareja pero decidió ceder, ya luego cobraría su venganza, aunque muy pronto se dio cuenta que tal vez aquello le estaba gustando un poco porque su boca dejó de ser condescendiente y comenzó a atacar, buscando la saliva y humedad de la cavidad adversa, en ese instante todo dejó de ser un arranque por dominar y se convirtió en acuciante deseo y necesidad, los dedos del castaño recorrieron con desespero los costados y el trasero del menor mientras éste luchaba por estar más cerca.


—Que crueles… No deberían buscar tragarse el uno al otro frente a los que no pueden hacerlo… —Se quejó Yunho.


Ambos jóvenes se separaron de golpe,  bueno, en realidad fue Junsu quien lo hizo porque si por Changmin hubiese sido, habría continuado hasta terminar.


—Vaya… Con que siguen sin poder tener las manos alejadas uno de otro…
—¡Yoochunnie! —Junsu quería correr hacía el mayor pero Changmin lo sujetó con fuerza del antebrazo. —¡Ash! Eres un niño…


Gruñó el más pequeño enfurruñado y esperó impacientemente hasta que el pelinegro se acercó a ellos, iba caminando junto a una hermosa chica de cabello castaño que parecía algo reticente a tomarlo de la mano pero igual se mantenía muy cerca.


—¡Joder!


La atención se desvió hacía Jaejoong, que tenía ambas manos sobre su estómago con una clara expresión de dolor en el rostro, había llegado el momento.

*************************************************************Bien, sé que esta vez me retrasé más de la semana que normalmente lo hago pero… Ando algo inspirada en un MinSu, no sé si será two shot o un pequeño fic pero… Creo que será únicamente MinSu con una ligera mención de YunJae, les estaré informando en facebook, la próxima vez que suba algo lo haré hasta que el proyecto esté terminado, así es más difícil, enserio me ha costado mucho y odio hacerlas esperar TT.  Por otro lado este es el penúltimo capítulo, gracias a todas por su apoyo, enserio, sus comentarios siempre me hacen feliz y me animan a seguir.
Finalmente, no supe a quien más poner de pareja de Yoochun aunque siempre tuve claro que sería chica, tampoco imagino a Chunnie con otro hombre que no sea Junsu, lamentablemente sé poco de cantantes y actrices,me gustó la idea de la actriz de Rooftop Prince pero no se porque al final me decidí por Eun Hye  XDDD espero que no les moleste la elección.
Disfruten de estas vacaciones y nos vemos después (?)




                               

domingo, 15 de marzo de 2015

Capítulo 8



 Pangui.


Jaejoong tuvo cuidado de no perder de vista a ninguno de los dos hombres que estaban con ellos en la celda, ambos parecían consternados por su actitud calculadora, tal vez esperaban que se pusiera a llorar y suplicar por su vida ¡Un carajo! Ganas no le faltaban pero debía mantener la compostura y pensar con la cabeza fría.  Su vista se desvió hacia la puerta de la celda, estaba entreabierta, quizá si…


—Ni siquiera lo intentes, te atraparé… —Sentenció el alfa de Pangui.
—No lo estaba haciendo, eso implicaría dejar atrás a Susu y esa no es una opción.
—Que lindos hermanos, casi me siento conmovido…


El rubio apretó los labios pero no dejo de hablar, no pensaba mostrar debilidad, su mente maquinaba con velocidad, viendo hacía sus costados sin siquiera mover las pupilas, un golpe con su puño no sería lo suficientemente letal pero si lo sería usar un objeto, o tal vez… Si golpeaba las bolas de Changyu con toda su fuerza, como sea no dejaba de ser hombre…


—Te tengo… —Susurró el alfa Lee, sorprendiendo a Jaejoong con su velocidad y sigilo, no había contado con verse atrapado tan pronto. —Ahora ¿Qué haré contigo?


Changyu lo sujetó del brazo y le dio un tirón para alejarlo de Junsu, a pesar de que intentó resistirse, bastaron un par de jalones más para que desistiera en su esfuerzo, no sabía si era la debilidad o realmente el otro hombre estaba siendo demasiado brusco, parecía que quería arrancarle el brazo, sólo pudo soltar un quejido antes de verse estampado con brutalidad contra la pared, su espalda y nuca impactaron contra la misma de un modo doloroso pero soportable, estaba a punto de alzar la rodilla pero el otro se movió más rápido, lo sujetó por los muslos con firmeza, manteniendo sus piernas abiertas, elevándolo así un poco del suelo para hacerle sentir su dureza contra el abdomen, era tan… Vomitivo.


—No te resistas Jae… Haré que te guste….


Changyu respiraba muy cerca de los labios abultados y rosados del menor, seguro intentaría besarlo y simplemente el rubio no lo soportaría, así que acumuló saliva y le escupió en la cara.


—Animal despreciable, jamás podría disfrutar de las caricias de un bastardo como tú…




<< Debería sentirme ofendida por aquello de “animal” pero creo que no es el momento >>
<<No, no lo es>>




—¿Se supone que eso es para disuadirme? —Cuestionó el mayor sin siquiera hacer el intento de limpiarse la cara. —No tengo ningún reparo en tomarte a la fuerza ¿Sabes?


Jaejoong intentó no pensar en la situación en que se encontraba y desvió un poco la cabeza hacía la derecha para ver a Junsu, en ese momento Siwon estaba simplemente de pie junto a él, parecía disfrutar ver a su pobre hermano respirar acalorado y pesadamente en el suelo. ¡Joder! ¿Cómo le harían para salir de esa?


—¡Ey! —Changyu se acercó a la mejilla del menor y lo mordió con fuerza para llamar su atención ya que sus manos aún estaban ocupadas sosteniendo ese cuerpo tan liviano, no era tonto, sabía que Jaejoong intentaría golpearlo si se distraía. —Concéntrate en mí, no ellos…
—No me interesa lo que hagas. —El rubio ignoró el ardor de su mejilla y mantuvo la vista alejada del otro hombre, sabía que eso lo enfurecería. —Puedes tomarme en este momento pero a pesar de eso siempre le perteneceré a Yunho, mi cuerpo y alma son únicamente de él del mismo modo en que mi padre Bonwa fue en cuerpo y alma de ….


Jaejoong no esperó el fiero golpe que hizo crujir sus costillas, la vista se le nubló por unos segundos y ni siquiera pudo mantenerse en  pie, habría caído de no ser porque Changyu lo sostuvo por el cabello, a pesar de que no deseaba mostrar su fragilidad, no pudo evitar que un par de lágrimas se acumularan en sus ojos.


—No quería lastimarte pero lograste sacarme de quicio, Joongie…


Abruptamente Jaejoong sintió que el agarre en su cabello se debilitaba y se deslizó hasta llegar al piso, escuchó también el aliento entrecortado de alguien y luego un cuerpo colisionando contra el muro de un modo más duro que el suyo anteriormente ya que el sonido fue seco y retumbante, alzó la vista sintiendo su corazón bombear con pánico pero fue inmensa su sorpresa al  ver que era Junsu quien tenía una de sus manos rodeando el cuello de Lee, apretando con tanta fuerza que sus uñas afiladas y más largas por el cambio se hundían en el cuello del mayor, haciendo que hilillos de sangre resbalaran por el mismo.


—No vuelvas… a tocarlo…


La voz de Junsu era gutural, irreconocible… Sentía sus oídos tronar y algo caliente como lava recorrerlo de pies a cabeza, lo único que deseaba era apretar hasta que los ojos del alfa de Pangui saltaran y caerán al piso debido a la presión, ansiaba tanto… Arrancarle la cabeza a ese hijo de puta por atreverse a golpear a su hermano. No estaba seguro del como había pasado, segundos antes se removía indefenso en el suelo y de un momento a otro, un impulso de energía lo había invadido al escuchar aquel golpe.



<< ¡Mátalo! Despedázalo con los dientes >>
<<Lo haré… Quiero hacerlo…>>



Pero antes de siquiera acercar su boca al cuello ajeno,  un brazo lo rodeó con brío desde el tórax, quitándole el aliento y la fuerza, se contorsionó furioso, gruñendo y buscando alcanzar nuevamente al hombre que en ese momento era el principal receptor de su furia, lo único que lo distrajo y logró sacarlo de ese trance fueron un par de dedos colándose bajo su playera, eran dedos suaves pero tan fríos… No eran como los cálidos de Changmin, y a pesar de que ese roce hizo su cuerpo vibrar, a él lo hizo sentir asco por responder de ese modo al toque de un asesino desalmado.



<< Prr ~ >>



Junsu arqueó el cuerpo contra su voluntad, necesitando algo que contrarrestara ese calor envolvente que lo hacía sentirse asfixiado, incapaz de siquiera pensar racionalmente, se moriría si no obtenía alivio, fue por eso mismo que ni siquiera tuvo consciencia en su totalidad del violento puñetazo que se estrelló en su mejilla, cerca de su labio inferior, de inmediato sintió sangre en su cavidad bucal y tuvo que escupir, todo palpitaba de dolor en su cabeza pero aun así únicamente podía sufrir por la fiebre que lo azotaba en ese momento, esos ataques eran por lapsos, cada vez más consecuentes.

Siwon no hizo comentario alguno, sabía que si decía algo le iría igual o peor que a los Kim, sólo sostuvo el cuerpo flojo de Junsu, esperando que su padre no volviera a golpearlo o de lo contrario no podría disfrutar plenamente de él ya que sería complicado si el pelirrojo estaba desmayado.


—Muchacho estúpido…. —Gruñó Changyu con voz bastante rasposa —Sólo me tomaste desprevenido. ¿De dónde mierda sacaste tanta fuerza?


Junsu ni siquiera pudo mover los labios para responder, su boca se negaba a articular porque el golpe la había entumido, también tuvo que ignorar la mirada preocupada e impotente de Jae, no era como si le reprochara algo, sabía que no estaba en condiciones de poder auxiliarlo en ese momento, éste era su turno de protegerlo aunque fuera un poco, y estaba pensando en el modo de hacerlo cuando Changyu caminó de nuevo hacía su hermano mayor y lo levantó de un tirón, rodeándolo desde atrás por la cintura, justo en la misma postura que estaba él con Siwon.


—No podemos confiar en ustedes, así que lo haremos por turnos…. Primero Junsu que es quien más lo necesita….
—¡No! —Gritó Jaejoong y pidiendo perdón a su yaakhun interiormente, deslizó su cadera hacía atrás, rozando su culo contra la entrepierna de Lee. —Yo… Primero yo…


Junsu apretó los dientes ¡Joder! ¿Por qué Jaejoong no pensaba más en si mismo?


—No… Por favor… Al diablo Changmin, al diablo todo, sólo… Terminen con este ardor, no lo soporto. —Gimoteó el pelirrojo retorciéndose entre los brazos del hombre más alto de los presentes. —Tócame… Vamos…


Nunca se había sentido tan… Sucio y miserable como en ese momento pero era por su hermano y su sobrino, claro que… El simple hecho de pensar que tal vez Changmin no querría volver a verlo a los ojos después de permitir que otro hombre lo tocara lo hacía querer llorar de tristeza y pena.


—No es una elección, Junsu será primero… Y ya que veo que son tan unidos y buenos hermanos, no los separaremos, es más, Jae verá todo, seguro un acto sexual guarro lo excitara y estará más caliente y dispuesto cuando sea nuestro turno…


El pelirrojo cerró los ojos, le avergonzaba tanto que Jae lo viera en ese estado, sobre todo porque estaba duro, necesitado, ansioso… Sabía que realmente lo disfrutaría y no deseaba hacerlo, odiaba la idea de manchar los bellos recuerdos que tenía con Changmin sólo por la maldita naturaleza.

Por segunda vez Junsu sintió esos dedos fríos avanzar desde su ombligo hasta su pecho, haciéndolo estremecer y jadear como un cualquiera… Si se esforzaba podía imaginar que eran los dedos de su Changmin… Su yaakhun después de todo, el hombre que amaba con todo y ese carácter tan cambiante y desesperante, sin importar el modo en que se había comportado la última vez que estuvieron juntos, Jaejoong tenía razón, su felina también, no podía guardarle rencor, no sabiendo por todo lo que había pasado, no sabiendo el modo en que fue manipulado.


—Te haré sentir bien, Junsu…


El más grande dejó un beso húmedo en el cuello del pelirrojo y comenzó a deslizar la mano en un lento recorrido hasta su pene, Jaejoong tuvo que desviar la vista porque simplemente no soportaba verlo, su hermano parecía tan… derrotado y decaído que gotas saladas de frustración e impotencia pugnaban por escapar de sus lagrimales.


—No pierdas detalle, pequeño —Susurró Changyu contra la oreja del rubio forzándolo con una mano a mirar la escena.


El menor de los Kim mordió su labio inferior y cuando los dedos ajenos desabotonaron su pantalón se dio cuenta que prefería recibir una paliza o ser violado pero no pensaba dejar voluntariamente que otro hombre lo tocara,  por fin sus ojos se clavaron en los de su hermano, pidiendo perdón por no aguantar más, en ese mismo instante Siwon le dio la vuelta a su cuerpo y bajo la cabeza para besarlo, era su oportunidad, no se anduvo con rodeos, alzó la rodilla y la estrelló con toda su fuerza contra la entrepierna ajena, al mismo tiempo, nada más ver las intenciones de Junsu, Jaejoong no dudo en apretar los dientes como le habían enseñado en las clases de defensa personal y lanzó con vigor la cabeza hacia atrás, buscando pegarle en la nariz a Changyu, vio estrellas por unos segundos ante el impacto pero sintió el agarre del otro desaparecer, sólo fue consciente de un brazo tirando del suyo y corrió aunque aún estaba algo desorientado.

Ambos hermanos salieron por la puerta de la celda, dejando a padre e hijo tirados en el suelo, tratando de recuperar el aliento y la razón, pensaron que al salir los otros hombres intentarían detenerlos pero no fue así, parecían algo indecisos sobre que hacer pero todos los dejaron pasar, de todos modos ellos no les dieron tiempo a reflexionar mucho, salieron disparados, corriendo con toda la potencia que les permitían sus piernas, Junsu era deportista pero Jaejoong tenía las piernas más largas, así que estaban en igualdad de condiciones, claro que… El picor y la necesidad en su cuerpo, hacían que el pelirrojo avanzara con algo de torpeza.

Cuando lograron salir del lugar en el que estaban cautivos, fueron hacía los árboles, desconocían el camino de regreso a Balam, no obstante debían continuar huyendo, claro que no  pudieron avanzar un largo trecho, pronto Junsu sintió un fuerte calambre en su vientre que lo hizo perder energía y se desplomó en el suelo, sudando e intentando recuperar la compostura.


—JaeJae… Debes…
—¡Ni lo sueñes! Estamos juntos en esto…
—Es que…No puedo más…. Enserio, estoy a punto de… Desnudarme aquí mismo y meterme la rama de un árbol por el culo.
—No es momento de bromas, hermanito.


El rubio se acercó al más pequeño e intentó hacer que se incorporara, definitivamente NO pensaba dejarlo  atrás, no entendía porque con Junsu el calor actuaba de ese modo, él había resistido varias horas en el estado pre cambio… Probablemente era porque habían usado una dosis más fuerte con su hermano. ¡Joder! Malditos fueran Changyu y Siwon, maldito Changmin, maldito Yunho por no apurarse, malditos todos.



<< Nos alcanzaron >>
<<Están aquí >>



Junsu no tuvo siquiera tiempo de prepararse para el encuentro, de un momento a otro un cuerpo choco contra el suyo e hizo que Jaejoong lo soltará, resolló y tosió en busca de aire una vez que estuvo boca arriba en el pasto con Siwon encima, el mayor no le permitió siquiera recuperarse, aprovechó su estado para darle bruscamente la vuelta y bajarle el pantalón.


—Joder… Pelirrojo de mierda, eso me dolió. —Gruñó pellizcando con dos dedos los músculos de uno de los muslos del más pequeño con firmeza cuando éste intento resistirse, Junsu aulló de dolor y dejó de luchar. —Quería hacerlo por las buenas pero ya veo que te gusta más lo rudo.


Aturdido, el menor de los presentes buscó a su hermano y lo encontró contra un árbol, con su cabeza fuertemente aplastada sobre el tronco, al parecer el alfa Lee había perdido la paciencia también  porque estaba bajándole ya el pantalón hasta los muslos, Jaejoong se retorcía ferozmente, sin importarle que arañaba su rostro con cada movimiento. No, no podía permitirlo, Junsu hizo un último esfuerzo por gatear pero Siwon se inclinó y lo inmovilizó con una violenta mordida en el hombro, no pudo contener otro grito agudo y agonizante mientras lagrimas brotaban de sus ojos, era tanto el dolor que puntos rojos aparecieron en su campo de visión, comenzaba a perder la lucidez, con lo poco de sentido que le quedaba pudo sentir algo acercarse a sus nalgas, volteo nuevamente a ver a Jaejoong que también lo miraba en ese momento, ambos tenían idéntico color opaco y resignado en sus orbes cafés, sin así planearlo, apretaron los ojos al mismo tiempo, esperando lo peor.



*************************************************************



El recorrido a Pangui había sido eterno para Yunho y Changmin, continuamente sintieron angustia… No, terror, la ignorancia y la incertidumbre los consumían poco a poco y cuando ya estaban a sólo unos cuantos metros, todos escucharon a  Junsu gritar y luego sollozar, el jaguar del castaño gruñó furioso, ambos estaban tan fuera de si que una vez que visualizaron a Siwon, el animal no dudó en lanzarse sobre él con la adrenalina y un deseo asesino irrefrenable, su sorpresa fue grande cuando Siwon se dio la vuelta y transformándose también, fue a su encuentro, Changmin no sabía que el otro era cambia formas, y ese momento de distracción fue suficiente para que tomara la ventaja desde el principio.

Por otra parte, la pantera del Yunho no dudó en saltar sobre el tigre de Changyu, logrando eficazmente alejarlo de Jaejoong, pero a pesar de que el moreno era más fuerte que Changyu y por mucho, el cansancio físico y mental dejaban mella, su animal no se movía con la destreza que debería.

Los hermanos Kim sólo podían observar desde su lugar aquella violenta pelea llena de mordidas que buscaban la yugular del rival y arañazos profundos y mortales, también llegaron más cambia formas que seguían fiel u obligadamente a su líder pero fueron rápidamente interceptados por los demás jóvenes de Balam, Yoochun entre ellos, demasiado pronto el cansancio se vio más acentuado en el jaguar de Changmin, cuyos movimientos y reflejos comenzaron a ser más lentos, Junsu podía ver claramente sus patas traseras temblar por el agotamiento y el tigre de Siwon tomaba ventaja de aquello, dando zarpazos y mordiscos más certeros y contundentes, lo único que el jaguar pudo hacer fue retroceder y  correr entre los árboles, Junsu no dudo ni  un segundo, se puso de pie y a pesar del bochorrno que lo consumía en ese momento, se subió nuevamente el pantalón y corrió detrás de ambos animales.


Jaejoong captó con el rabillo del ojo que su hermano se iba pero no lo siguió, estaba más al pendiente de la pelea de Yunho, por el momento su yaakhun tenía la ventaja pero pronto eso cambió porque no contaba con que un león se lanzaría sobre él, al parecer si había varios dispuestos a luchar por el alfa Lee.


—¡Eso no es justo!  


Jaejoong lanzó un guijarro hacía el león pero este parecía no inmutarse y continuó sobre el lomo de la pantera, mordiendo con fiereza, lastimándolo y haciendo que ésta se descuidara, tanto que el tigre de Chagyu pudo elevarlo y lanzarlo contra una enorme roca, haciendo un hueso tronar espantosamente, cuando la pantera pudo ponerse de pie, al intentar a andar cayó de nuevo, se había roto la pata.



<<Maldita sea, está herido >>
<< Debes… Debes hacerlo enojar >>
<<¿Qué? ¿C-Como? ¿Por qué? >>
<< No es momento de preguntas, sólo lo sé… Si no haces que Yunho y su jaguar se enojen y pierdan la cabeza, acabaran con ellos… También podrías animarlo pero tendrá más efecto lo otro>>



El rubio mordió su labio inferior y vio al leopardo de Yoochun que avanzaba hacía Yunho para ayudarle pero muy pronto fue derribado por otro león, bien, todo dependía de él.



<< ¡Lo tengo! >>



No era el modo en que había querido decirlo porque sabía lo mucho que a su amado le dolería aquello pero… No había otra salida.


—¡Yunho! Fue Changyu…. Él mató a tu madre…. Ella no estaba enferma, este bastardo la envenenó… —La voz del rubio se quebró y tragó el nudo de su garganta. —Dos  años, dos años le dio pequeñas dosis para que no pudieran identificar el veneno… Es por eso que… Debes acabar con él… Por tus padres, por los míos… Por nuestro hijo…



 Sintió a Yunho reaccionar ante esas palabras,  había pena, pero ese sentimiento demasiado pronto fue sustituido por una furia ciega e incontrolable que le transmitía una energía extraña, ésta invadía poco a poco cada una de sus terminaciones nerviosas, alcanzó a ver que el tatuaje en la cadera del yaakhun de su humano brillaba y en su propio pelaje pudo notar que también destelló ese mismo símbolo extraño, justo en ese momento sintió también su pata herida dejar de doler, imposible, se había roto el hueso… De todos modos no pensó mucho en aquél milagro, con  un estruendoso rugido se alzó sobre las patas traseras y virando la cabeza, alcanzó el cuerpo del león que tenía encima, lanzándolo hacía un árbol, se escuchó un golpe seco y después de unos segundos el león desapareció, lo cual era normal, el cuerpo de un cambia formas, sin importar si estaba como humano o animal, se desvanecía al morir debido a la reencarnación.
Volteo a ver al tigre de Changyu y temor puro se vio reflejado en sus pupilas negras, tanto él como Yunho se sorprendieron al ver su reflejo en esos ojos, todo su cuerpo brillaba de un tono azul marino, su pelaje siempre había tenido rastros azulados, pero nunca había predominado tanto el color, a su vez Jaejoong también resplandecía, sólo que de un color verde perlado, como su felina.



<< ¡Acabemos con él! >>



No lo dudo ni un segundo, en realidad Yunho era el compasivo, el racional, no él, y ahora que Yunho estaba consumido por la sed de venganza, sin remordimiento alguno le permitió mostrar su lado más feroz, así que no dudo en comenzar a atacar al felino que tenía enfrente, no fue directo a su cuello, tanto él como Yunho querían que Changyu sufriera, que pagara por todo, así que se dedicaron a lastimarlo, arrojando su cuerpo de un lado a otro, alzándolo del suelo y sacudiéndolo en el aire como si se tratara de un muñeco de felpa, era enfermo pero se deleitaban con los maullidos lastimeros y el sonido de huesos rompiéndose, llegó el momento en que el tigre de Lee no pudo resistir más y terminó por forzar el cambio a humano de nuevo y Yunho hizo lo mismo, ante todo era justo.



—Por favor… —Graznó Changyu, retorciéndose en el suelo debido al dolor, estaba bañado en sangre. —Piedad…
—Conoces el significado de esa palabra, vaya… Eso sólo me hace querer matarte con más ganas. —Lentamente el moreno se acercó al otro hombre, sus ojos eran de un azul eléctrico lugubre, por primera vez Jaejoong lo vio como un extraño. — ¿Acaso tú tuviste piedad por mis padres? —Yunho colocó su pie sobre una de las manos del otro hombre y piso con fuerza, hasta que escuchó un berrido escandaloso. — ¿O por los de Jaejoong?
—L-lo siento… —Lloriqueó el alfa de Pangui. —Me arrepiento, me arrepiento.
—No es cierto, si tan sólo supieras como vencerme ya estarías intentando matarme… —Yunho se agachó en el suelo y le dio un puñetazo en el rostro al otro hombre. —Eso es por los padres de Jaejoong. —Le dio otro puñetazo con más fuerza. —Eso por los míos…  —Esa vez salió volando un diente debido a la fuerza que aplicaba el líder de Balam —Y esto… Es por Joongie y mi hijo…. —Una sonrisa tenebrosa curvó sus labios y Jaejoong tragó saliva. —No volverás a hacer daño de nuevo.


El moreno rodeo con sus manos el cuello del mayor y comenzó a apretar, lentamente.


—Déjame ver tus ojos saltar de sus cuencas… Vamos… Suplica…


El rubio apretó los labios y se puso de pie, Lee merecía eso y más pero Yunho no era así, estaba dejando que la furia y la sed de venganza lo dominaran y simplemente el hombre que amaba terminaría por arrepentirse de eso, lo sabía, así que se acercó a él y acarició delicadamente su rostro, de inmediato el líder de Balam desvió la atención al hombre más pequeño y algo de claridad volvió a sus pupilas azules.


—Yunnie… Mi amor… No hagas esto… Sólo mátalo pero no lo hagas sufrir más…
—P-pero Joongie… —La voz de Yunho era bastante gutural. —Él… Fue m-muy malo… Lo merece…
—Lo sé, lo sé… Pero tú no eres así, temo lo que esto pueda hacer contigo… —Jae pasó sus dedos afectuosamente por las mejillas del moreno. —Ahora yo estoy bien… Y tus papás seguro están juntos, siendo felices en otros cuerpos… Merecen eso.


Yunho apretó los ojos y al  abrirlos de nuevo, poco a poco sus pupilas volvieron a ser de ese color chocolate que el rubio tanto adoraba, dulces, compasivas. El moreno volvió a desviar la vista a Changyu, el otro hombre estaba totalmente morado y un poco de sangre brotaba de su boca.


—Nos vemos en el infierno, Changyu.


Con un movimiento veloz, Yunho sostuvo su cabeza de modo que pudo fácilmente desnucarlo, acabando de ese modo rápido y contundentemente con su vida, después de eso se cargó a Jaejoong y se alejaron del cuerpo sin vida de Lee que no tardaría en desaparecer.

Una vez que Changyu estuvo muerto de inmediato los demás dejaron de pelear pero el moreno no hizo caso, en lugar de eso comenzó a recorrer frenéticamente a su rubio con las manos para ver si estaba gravemente herido.


—Él… Me pegó en las costillas pero estoy…. Estamos bien…—Comentó Jaejoong algo incrédulo y tocándose también, era un milagro. — Extrañamente ya no me duele nada…
—A mi tampoco y eso que me dieron una paliza, creo que tiene que ver con ese resplandor extraño —Yunho acarició el perfecto rostro ajeno. —Vi varios rasguños en tu rostro cuando estabas contra el árbol… Y Changyu iba a…
—Shhh… —Jaejoong colocó su dedo en los labios de su yaakhun. —Olvida eso, llegaste a tiempo, no logró… Bueno… Eso… Y… Al parecer ambos estamos curados, debe ser la profecía.
—¿La conoces?
—Changyu nos contó un par de cosas pero eso no me importa ahora…


El más pequeño tomó la mano del mayor y la llevó a su estómago.


—¿Cómo lo sabes?
—Supongo que a ti te lo dijo Lee —Yunho sonrió con ternura y hundió el rostro en el pecho de su amado. —Me lo dijo tu abuela… M-mierda Jaejoong… Tuve… —La voz del moreno se quebró. —Tanto miedo…
—Yo también mi amor… Pero… Ahora estamos juntos y todo saldrá bien… Espera ¿Mi abuela?¿Esta aquí?
—Esa era la sorpresa de la que te hable en la mañana… Nos tendieron una trampa pero tu abuela está en Balam, sana y salva… Perdón por llegar tarde… Si algo te hubiera pasado…
—No pienses en eso… Yo…


De pronto todos se quedaron quietos. El olor de la felina de Junsu… Era tan penetrante que todos los hombres corrieron hacía el lugar del que provenía la fragancia, a pesar de que Yunho no perdió el control, Jaejoong se puso de pie velozmente y corrió también mientras se acomodaba bien el pantalón, su hermano podía necesitar ayuda.



*************************************************************



Junsu se había abierto paso con torpeza entre la maleza  y cuando por fin  alcanzó a los felinos, éstos seguían peleando ferozmente, era claro  que cada vez Changmin y su felino estaban más cansados, de hecho había notado desde el principio que Min llegó agotado, no sabía que distancia había de Balam a Pangui porque durmió obligadamente todo el camino pero suponía que era considerable y por las prisas su castaño y Yunho se habían exigido de más, mordió su labio inferior, el desespero y la impotencia lo embargaban cada vez que el jaguar recibía un golpe fuerte que lo hacía gruñir adolorido, y en un momento dado pasó lo que más temía, el tigre atenazó al felino más grande por el cuello y supo que no podía quedarse quieto, esos animales eran de los que una vez que sujetaban a su presa por el cuello, no descansaban hasta matarlos, entró en pánico.



<<Debemos ayudarlo, de lo contrario lo matará>>
<<Sólo se me ocurre algo, hice nuestro olor lo más tenue posible para que no llamaras la atención de los hombres y los dejaras concentrarse un poco en la pelea, si libero ese perfume, debes saber que todos cambia formas que esté cerca querrá montarte, aliados y enemigos, podría ser contraproducente ¿Nos arriesgamos? >>



El pelirrojo lo pensó un poco, no tenían muchas opciones, además los de su lado tal vez se descontrolarían pero todos pelearían por montarlo, así que tal vez sería lo mismo que ahora… Escuchó un sonido ahogado del jaguar de su pareja y no lo dudo más.



<<Hazlo, a mi señal >>



Con movimientos rápidos, el menor de los Kim se quitó el pantalón y la ropa interior, estaba totalmente sonrojado pero no se le ocurría otra forma de ayudar, así que se acomodo en el suelo, viendo hacía al cielo y separando ampliamente sus piernas, dejando su cavidad anal totalmente a la vista de los dos animales, el cuello de Changmin tenía bastante sangre ya, era ahora o nunca.



<< ¡Ahora! >>



—Ey chicoooos… —Ronroneó arrastrando la voz. —Miren lo que tengo para el ganador.



Poco a poco la fuerza iba abandonando sus extremidades hasta que sólo quedó medio tumbado en el suelo, estaba a punto de perder la conciencia debido a esos dientes que cada vez se clavaban con más fuerza en su cuello, y cuando pensó que todo estaba… La olió, como un aliento de esperanza, su hembra llamándolo, volteó hacía el lugar del que provenía esa irresistible fragancia y vio al humano de Changmin en una postura… Bastante sugerente…. Podía ver claramente su pequeño agujero pulsar y excretar un jugo blanquecino debido a la excitación en que lo mantenía su pre transformación.



<< ¿Qué mierda está haciendo?>>



Changmin gruñó en su cabeza, posesivo, furioso, dándole energía y la fuerza que necesitaba pasa seguir.



<<Está salvándonos la vida, idiota…



El tigre de Siwon inconscientemente aflojó el agarre de sus dientes sobre el otro animal, tanto humano como bestia debían estar bien compenetrados para que así acciones y pensamientos fueran los mismos, Siwon se había distraído y eso le costó la concentración a su tigre también, así que el jaguar pudo sacárselo fácilmente de encima y  contraatacar con renovada fuerza, todo gracias a que Changmin estaba furioso y  caliente, sólo quería terminar con todo e ir junto a Junsu, no había tenido la oportunidad de verlo antes y simplemente no soportaba ver ese perfecto y pálido rostro con sangre y lagrimas secas, golpeado, maltratado, la furia asesina regresó con más brutalidad que nunca y el jaguar no dudó en hundir sus colmillos en el cuello del tigre, sacudiendo la cabeza para desgarrar la piel contraria, y entre más se desesperaba el felino que ahora tenía las de perder, más fuerza ganaba el otro, nadie tenía derecho a privar de la vida a otra persona y Changmin estaba seguro que cuando dejara de reencarnar se iría al infierno pero simplemente personas como Siwon merecían morir, ni él ni su jaguar podían evitar deleitarse en el sabor de la sangre del tigre,  en los sonidos y gruñidos desesperados y agonizantes que emitía éste, sólo lamentaban que Junsu tuviera que ver eso.

Llegó el momento en que simplemente el tigre dejó de moverse y Junsu observó fijamente como sus ojos se quedaban blancos, sin vida, extrañamente no sintió lastima, ni horror, en el fondo se alegró, definitivamente Siwon fue un monstruo. Su vista se desvió al jaguar de su Changmin, lucía realmente mal y herido, el vencedor lanzó el cadaver a un lado y ante la mirada atónita de Junsu el cuerpo desapareció después de unos segundos.  


—Es por la reencarnación, su alma va a otro cuerpo y éste desaparece… —Comentó Changmin roncamente una vez que volvió a ser humano, su cuello sangraba un poco aún.
—Pero no volverá a ser…
—¿Malo? No… Todos nacemos siendo puros y buenos… Es nuestro alrededor el que nos corrompe…
—Oh….


Junsu guardó silencio y observó a Changmin con impotencia, no sabía bien que decir… ¿Sabría el castaño que ambos eran pareja de vida? ¿Había ido por él  porque lo amaba o por simple orden del líder?


—Jun…
—Chan…


Ambos guardaron silencio cuando sintieron la presencia de los demás y de inmediato Changmin se movió con torpeza, todo el cuerpo le dolía y sangraba pero ya sabía porque todos habían llegado y si era necesario, volvería a luchar aunque la vida se le fuera en ello.


—Si alguien se cree capaz de pelear por el derecho a montar a Junsu, tendrá que enfrentarse conmigo —Dijo Yunho con total tranquilidad, abriéndose paso entre todos los hombres presentes. —Y sólo para que sepan, Junsu y Changmin son pareja de vida ¿Ven la marca en el cuello de Min?


Changmin mantenía su vista fija en Yunho ¿Cómo era posible que luciera tan… Radiante? Y Jaejoong se veía igual, recordaba haber visto golpes y raspones en su rostro ¿Qué diablos pasaba? ¿Tenía que ver con esa extraña profecía?


— ¿Nadie?… Qué pena… —Yunho bufó. —En ese caso tenemos asuntos que tratar referentes a Pangui, así que vamos al salón principal para hablarlo.


Todos los presentes asintieron, teniendo incertidumbre por su futuro ya que habían peleado por Lee, Yoochun lanzó un último vistazo a Junsu antes de irse y con un suspiro pesado no fue hacía Pangui, en lugar de eso se transformó nuevamente y corrió hacía Balam, se iría por un largo tiempo, por lo menos en lo que el sentimiento desaparecía totalmente, a pesar de lo que le había dicho a sus amigos, aún le dolía saber que Junsu no era suyo, se preguntaba si realmente algún día iba a encontrar alguien que despertara algo más fuerte que lo que había despertado ese pequeño pelirrojo que no estaba destinado para él.



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Nótese que las peleas no son mi fuerte plz… Pero el esfuerzo es lo que cuenta (?) XD… ¿Saben? Tarde mucho pensando si matar a Yoochun o no y simplemente no pude  <’3 Pobrecito, sería demasiado cruel asesinar a un shinki pero ahora no sé qué jodidos hacer con él… Se aceptan ideas TT.
 Como siempre les reitero, gracias por ser pacientes y recibir con amor cada actualización, por las que comentan que son capítulos cortos, comparándolos con los primeros son más extensos pero me alegra que los vean pequeños, así sé que de verdad les gusta el fic.
Lindo inicio de semana a todas, coman frutas y verduras (?) y nos estamos leyendo, espero que pronto~